lunes, 21 de agosto de 2017

El Joven rico...

Evangelio  de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 19, 16-22.

San Mateo 19, 16-22
Luego se le acercó un hombre y le preguntó: "Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?".

Jesús le dijo: "¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos".

"¿Cuáles?", preguntó el hombre. Jesús le respondió: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo".

El joven dijo: "Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?".
"Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme".

Al oír estas palabras, el joven se retiró entristecido, porque poseía muchos bienes.


Palabra del Señor

Reflexión P. J. Garcia
La pregunta del joven es buena pero incompleta. Este personaje tiene asegurada su vida, porque es persona rica, ahora quiere asegurarse la Vida eterna. Por eso Jesús le responde con las consignas de la tradición, su respuesta primera no toca el proyecto esencial de su Buena Nueva. Por eso le recuerda los mandamientos, son preguntas para responder con las normativas de la antigua ley. El joven esta preparado para entrar en  la novedad del Evangelio pero se asusta con la propuesta de Jesús. No basta heredar la Vida Eterna, hay que empezar aquí en la historia la eternidad, debemos dejar el ídolo del dinero, para que como dice el Papa Francisco: "No gobierne como ahora esta gobernando". Hay que introducirnos en las leyes de este mundo injusto los valores del Evangelio. Para algunos esta es la mayor alegría, por eso Jesús en las bienaventuranzas promete felicidad. Pero para otros como el joven del Evangelio es una tragedia dejar los dineros acumulados, causantes  de la muerte de los pobres. No quiso hacerse un discípulo suyo se fue triste. Si a nosotros nos dijera el Señor lo mismo, ¿Como nos iríamos? ¿contentos o como?

domingo, 20 de agosto de 2017

Historia del Santo Rosario...

Santo Domingo.

La Madre de Dios, en una aparición a Santo Domingo le enseño a rezar el rosario, en el año 1208. Le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.
Domingo de Guzmán era un santo sacerdote español que fue al sur de Francia para convertir a los que se habían apartado de la Iglesia por la herejía albingense. Esta enseña que existen dos dioses, uno del bien y otro del mal. El bueno creó todo lo espiritual. El malo, todo lo material. Como consecuencia, para los albingenses, todo lo material es malo. El cuerpo es material; por tanto, el cuerpo es malo. Jesús tuvo un cuerpo, por consiguiente, Jesús no es Dios.
También negaban los sacramentos y la verdad de que María es la Madre de Dios. Se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias normas y creencias. Durante años los Papas enviaron sacerdotes celosos de la fe, que trataron de convertirlos, pero sin mucho éxito. También había factores políticos envueltos.
Domingo trabajó por años en medio de estos desventurados. Por medio de su predicación, sus oraciones y sacrificios, logró convertir a unos pocos. Pero, muy a menudo, por temor a ser ridiculizados y a pasar trabajos, los convertidos se daban por vencidos. Domingo dio inicio a una orden religiosa para las mujeres jóvenes convertidas. Su convento se encontraba en Prouille, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esta capilla en donde Domingo le suplicó a Nuestra Señora que lo ayudara, pues sentía que no estaba logrando casi nada.
La Virgen pide a Santo Domingo le ayude a propagar la devoción.
La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.
Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano. Efectivamente, lo predicó, y con gran éxito por que muchos albingenses volvieron a la fe católica.
Lamentablemente la situación entre albingences y cristianos estaba además vinculada con la política, lo cual hizo que la cosa llegase a la guerra. Simón de Montfort, el dirigente del ejército cristiano y a la vez amigo de Domingo, hizo que éste enseñara a las tropas a rezar el rosario. Lo rezaron con gran devoción antes de su batalla más importante en Muret. De Montfort consideró que su victoria había sido un verdadero milagro y el resultado del rosario. Como signo de gratitud, De Montfort construyó la primera capilla a Nuestra Señora del Rosario.

Las promesas de la Virgen María a los que recen devotamente el Santo Rosario.
Un creciente número de hombres se unió a la obra apostólica de Domingo y, con la aprobación del Santo Padre, Domingo formó la Orden de Predicadores (mas conocidos como Dominicos). Con gran celo predicaban, enseñaban y los frutos de conversión crecían. A medida que la orden crecía, se extendieron a diferentes países como misioneros para la gloria de Dios y de la Virgen.
El rosario se mantuvo como la oración predilecta durante casi dos siglos. Cuando la devoción empezó a disminuir, la Virgen se apareció a Alano de la Rupe y le dijo que reviviera dicha devoción. La Virgen le dijo también que se necesitarían volúmenes inmensos para registrar todos los milagros logrados por medio del rosario y reiteró las promesas dadas a Santo Domingo referentes al rosario.

Promesas de Nuestra Señora del Rosario, según los escritos del Beato Alano.
1.   Quien rece constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.
2.   Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.
3.   El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herejías.
4.   El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.
5.   El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá.
6.   El que con devoción rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si
es justo y, en todo caso será admitido a la vida eterna.
7.   Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos.
8.   Todos los que rezan mi Rosario tendrán en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y serán partícipes de los méritos bienaventurados.
9.   Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario.
10. Los hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.
11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzará prontamente.
12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.
13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.
14. Los que rezan Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.
15. La devoción al Santo rosario es una señal manifiesta de predestinación de gloria.

La Virgen del Santo Rosario, ¡Auxilio de los Cristianos!
Europa y con ella toda la cristiandad estaba en grave peligro de extinción. Sabemos, por las promesas de Jesucristo, que eso no puede ocurrir pero, humanamente, no había solución para la amenaza del Islam. Los Musulmanes se proponían hacer desaparecer, a punta de espada el cristianismo. Ya habían tomado Tierra Santa, Constantinopla, Grecia, Albania, África del Norte y España. En esas extensas regiones el cristianismo era perseguido, y muchos mártires derramaron su sangre, muchas diócesis desaparecieron completamente. Después de 700 años de lucha por la reconquista, España y Portugal pudieron librarse del dominio musulmán. Esa lucha comenzó a los pies de la Virgen de Covadonga y culminó con la conquista de Granada, cuando los reyes católicos, Fernando e Isabel, pudieron definitivamente expulsar a los moros de la península en el 1492. ¡La importancia de esta victoria es incalculable ya que en ese mismo año ocurre el descubrimiento de América y la fe se comienza a propagar en el nuevo continente!

La Batalla de Lepanto:

En tiempos de Santo Padre Pío V (1566 - 1572), los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana. Los reyes católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta del peligro inminente. El Papa pidió ayuda pero no le hicieron mucho caso hasta que el peligro se hizo muy real y la invasión era certera. El 17 de septiembre de 1569 pidió que se rezase el Santo Rosario. El 7 de octubre de 1571 se encontraron las dos flotas, la cristiana y la musulmana, en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad griega de Lepanto. La flota cristiana, compuesta de soldados de los Estados Papales, de Venecia, Génova y España y comandada por Don Juan de Austria entró en batalla contra un enemigo muy superior en número y buques de guerra. Se jugaba el destino de la Europa cristiana. Antes del ataque, las tropas cristianas rezaron el Santo Rosario con mucha devoción. La batalla de Lepanto duró hasta altas horas de la tarde pero al final, los cristianos resultaron victoriosos.
Mientras la batalla transcurría, en Roma el Papa recitaba el Rosario en su capilla. En eso, el Papa salió de su capilla y, por aparente inspiración, anunció a todos los presentes y con gran calma que la Santísima Virgen le había concedido la victoria a los cristianos. Semanas mas tarde llegó el finalmente el mensaje de la victoria de parte de Don Juan de Austria, quién, desde un principio, atribuyó el triunfo de cristiano a la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario. Agradecido con Nuestra Madre, el Papa Pío V instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y agregó a las Letanía de la Santísima Virgen el título de "Auxilio de los Cristianos". Más adelante, el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta a la de Nuestra Señora del Rosario.

El sitio de Viena.
Los turcos seguían siendo poderosos en tierra y, en el siglo siguiente, invadieron a Europa desde el Este y, después de tomar enormes territorios, sitiaron a Viena, capital de Austria. Una vez mas, las tropas enemigas eran muy superiores. Si conquistaban la ciudad, el resto de Europa caería rendida . El emperador depositó su confianza y rogó protección a Nuestra Señora del Rosario. Hubo una gran batalla y gran derramamiento de sangre y ya, cuando todo parecía perdido, el alivio llegó el día de la fiesta del Santo Nombre de María, 12 de septiembre, de 1683, cuando el rey de Polonia, Jan Sobieski, llegó con al rescate al frente de un ejército cristiano, derrotando a finalmente a los turcos.

La batalla de Temevar.
Los turcos sufrieron otra gran derrota a manos del Príncipe Eugenio de Saboya, comandante de los ejércitos cristianos, en Temesvar (en la Rumania moderna), el 5 de agosto de 1716, en aquel entonces era la fiesta de Nuestra Señora de las Nieves. El Papa Clemente XI atribuyó esta victoria a la devoción manifestada a Nuestra Señora del Rosario. En acción de gracias, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal.

Los Pontífices.
A lo largo de los siglos los Papas han fomentado la pía devoción del rezo del rosario y le han otorgado indulgencias.

Dijo Nuestro Señor: "Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt 18:20). El rosario en familia es algo maravilloso. Es un modo práctico de fortalecer la unidad de la vida familiar. Es una oración al alcance de todos. Los Papas, especialmente los más recientes, han hecho gran énfasis sobre la importancia del rosario en familia.

El Papa dominico, San Pío V (1566 - 1572) dio el encargo a su congregación de propagar el santo rosario. Desde entonces los Papas han sido grandes devotos del rosario y de su propagación.

S. S León XIII escribió doce encíclicas referentes al rosario. Insistió en el rezo del rosario en familia, consagró el mes de octubre al rosario e insertó el título de "Reina del Santísimo Rosario" en la Letanía de la Virgen. Por todo esto mereció el título de "El Papa del Rosario"

Todos los Papas del siglo XX han sido hijos devotísimos del Santo Rosario.
Su Santidad San Juan Pablo II insiste en el rezo del Santo Rosario en familia, en grupos, en privado. Pide que se invite a todos a rezar, a no temer el compartir tan hermosa devoción, que es una catequesis de la fe. No alerta a que el mundo está en crisis y nuestras fuerzas humanas no  bastan. La victoria, dice el Papa, vendrá nuevamente de la mano de Virgen María. Es la victoria de Su Hijo Jesucristo, el Señor, Rey del Universo.


Recomendado por la Virgen en varias de sus apariciones más importantes.

La importancia del Rosario como medio eficaz de los creyentes ha sido confirmado no solo por los pontífices, sino por Nuestra Madre misma, la Virgen María. Es la oración de los sencillos y de los grandes, está al alcance de todos, en todo tiempo y lugar. El rosario honra a Dios y a la Santísima Virgen de un modo especial. En Lourdes, la Virgen llevaba un rosario en la mano cuando se le apareció a Santa Bernardita. Y también llevaba un rosario cuando se les apareció a los tres pastorcitos de Fátima. Y fue en Fátima donde ella misma se reveló a los niños su título: "Nuestra Señora del Rosario”.

Así debe ser entre ustedes...


Domingo 20 de Agosto de 2017
Vigésimo Domingo del tiempo ordinario

Conduciré a los extranjeros a mi Monte Santo 
Libro de Isaías 56,1.6-7.
Así habla el Señor: Observen el derecho y practiquen la justicia, porque muy pronto llegará mi salvación y ya está por revelarse mi justicia.
Y a los hijos de una tierra extranjera que se han unido al Señor para servirlo, para amar el nombre del Señor y para ser sus servidores, a todos los que observen el sábado sin profanarlo y se mantengan firmes en mi alianza, yo los conduciré hasta mi santa Montaña y los colmaré de alegría en mi Casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre mi altar, porque mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos.

Que te alaben Señor todos los pueblos.
Salmo 67(66) 2-3.5.6.8.
El Señor tenga piedad y nos bendiga,
haga brillar su rostro sobre nosotros,
para que en la tierra se reconozca su dominio,
y su victoria entre las naciones.

Que canten de alegría las naciones,
porque gobiernas a los pueblos con justicia
y guías a las naciones de la tierra.

¡Que los pueblos te den gracias, Señor,
que todos los pueblos te den gracias!
Que Dios nos bendiga,
y lo teman todos los confines de la tierra.

Dios no se arrepiente de sus dones, ni de su elección.
Carta de San Pablo a los Romanos 11,13-15.29-32.
A ustedes, que son de origen pagano, les aseguro que en mi condición de Apóstol de los paganos, hago honor a mi ministerio provocando los celos de mis hermanos de raza, con la esperanza de salvar a algunos de ellos.
Porque si la exclusión de Israel trajo consigo la reconciliación del mundo, su reintegración, ¿no será un retorno a la vida?
Porque los dones y el llamado de Dios son irrevocables.
En efecto, ustedes antes desobedecieron a Dios, pero ahora, a causa de la desobediencia de ellos, han alcanzado misericordia.
De la misma manera, ahora que ustedes han alcanzado misericordia, ellos se niegan a obedecer a Dios. Pero esto es para que ellos también alcancen misericordia.
Porque Dios sometió a todos a la desobediencia, para tener misericordia de todos.

La fe de una mujer cananea.
Evangelio según San Mateo 15,21-28.
Jesús partió de allí y se retiró al país de Tiro y de Sidón.
Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: "¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio".
Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: "Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos".
Jesús respondió: "Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel".
Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: "¡Señor, socórreme!".
Jesús le dijo: "No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros".
Ella respondió: "¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!".
Entonces Jesús le dijo: "Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!". Y en ese momento su hija quedó curada.


Palabra del Señor

Reflexión P. J. Garcia.
Que frase tan hermosa la de Jesús, "¡qué grande es tu fe! Ojala que el Señor nos pudiera decir a nosotros lo mismo. Claro tenemos que tener la misma actitud de aquella mujer, que acepta como Jesús la trata pero cree en El a oído hablar de El. Hay otra frase hermosa que nos dice Jesús: "No será así entre ustedes". Es una frase que se repite con frecuencia en el Antiguo Testamento. Es una afirmación que se refiere a las tensiones; entre  la religión israelita y la del pueblo cananeo que a lo largo de los siglos, ejerció una importante atracción hacia los judíos. Por eso los profetas dicen con insistencia: "No será así entre ustedes". Para reprobar la idolatría y las practicas religiosas de los cananeos. Así por eso repiten esa frase: "No será así entre ustedes". En el Evangelio de hoy los términos se invierten y se presenta  precisamente a una mujer cananea, pagana, como modelo de la fe para los seguidores de Jesús. De ella ya no se repite el aquel "ya no sera así entre ustedes", sino "¡mujer que grande es tu fe!". Y de alguna forma se invierten los términos, así debe ser entre ustedes. A primera vista aunque resulte dura la expresión, Jesús parece más asemejarse más al Sacerdote y al Levita que fueron insensibles ante aquél hombre herido en el camino de Jerusalen a Jérico y distante de aquél samaritano, también tenido como pagano que sintió lástima. (Lucas 10, 25-37), cuando los discípulos le dicen a Jesús "atiéndela". Jesús les responde de manera tajante: "Yo no he sido enviado sino a las ovejas del pueblo de Israel". Las palabras que dirige a la mujer son todavía más duras. "No esta bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". La mujer con la humildad del publicano de la parábola, que ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo le dice a Jesús: "También los perritos es decir los paganos, se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos, es decir los judíos". Jesús se sorprende, se conmueve al escuchar tan sabias palabras. Levanta a la mujer y le dice: "Mujer ¡qué grande es tu fe! y con este gesto dice a sus discípulos a los que estaban con El: "Así debe ser entre ustedes..  
¿De que manera hago oración o dialogo con Jesús? ¿Aprecio y agradezco el pan que Jesús pone en mi mesa, el Pan de la Palabra o el pan material, con que nos alimentamos cada día?  o esas migajas que caen al suelo y nos pueden dar tanta vida? ¿Que tan abierto estoy para descubrir y escuchar la voz de Dios allí donde menos la esperamos?.

sábado, 19 de agosto de 2017

LAS QUINCE PROMESAS DE LA VIRGEN MARÍA, A QUIENES RECEN EL ROSARIO



1.- El que me sirva, rezando diariamente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

2.- Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.

3.- El Rosario será un fortísimo escudo de defensa contra el infierno, destruirá los vicios, librará de los pecados y exterminará las herejías.

4.- El Rosario hará germinar las virtudes y también hará que sus devotos obtengan la misericordia divina; sustituirá en el corazón de los hombres el amor del mundo al amor por Dios y los elevará a desear las cosas celestiales y eternas. ¡Cuántas almas por este medio se santificarán!

5.- El alma que se encomiende por el Rosario no perecerá.

6.- El que con devoción rezare mi Rosario, considerando misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá muerte desgraciada; se convertirá, si es pecador; perseverará en la gracias, si es justo, y en todo caso será admitido a la vida eterna.

7.- Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin auxilios de la Iglesia.

8.- Quiero que todos los devotos de mi Rosario tenga en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia, y sean partícipes de los méritos de los bienaventurados.

9.- Libraré pronto del purgatorio a las almas devotas del Rosario.

10.- Los hijos verdaderos de mi Rosario gozarán en el cielo una gloria singular.

11.- Todo lo que se me pidiere por medio del Rosario se alcanzará prontamente.

12.- Socorreré en todas sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.

13.- Todos los que recen el Rosario tendrán por hermanos en la vida y en la muerte a los bienaventurados del cielo.

14.- Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.

15.- La devoción al santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.


"La tradición atribuye al Beato Alan de la Roche (1428 aprox. - 1475) de la orden de los dominicos el origen de estas promesas hechas por la virgen María. Es mérito suyo el haber restablecido la devoción al Santo Rosario enseñada por Santo Domingo apenas un siglo antes y olvidada tras su muerte".

Bendice a unos niños...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 19,13-15.

Mateo 19, 13-15


Le trajeron entonces a unos niños para que les impusiera las manos y orara sobre ellos. Los discípulos los reprendieron,pero Jesús les dijo: "Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos".

Y después de haberles impuesto las manos, se fue de allí.

Palabra del Señor

Reflexión del Padre J. Garcia
Veamos como impresiona la actitud de Jesús, con la vida de los niños, su experiencia de Dios como Padre cariñoso, le da a Jesús una fuerza especial para comprometerse con los excluidos y desechables de la historia. En tiempo de Jesús los niños pequeños no tenían valor, tocarlos era incurrir en impureza legal. Jesús un desobediente de las leyes injustas, que separan y discriminan, rompe estos esquemas que no solo ofenden a los excluidos sino al Dios de los excluidos. Los acoge, los defiende, los anima y los coloca como especialistas de la asignación del Reino. Lo hace contra la actitud de sus discípulos, que los rechazan y quieren impedir que Jesús los acaricie. Hay que volverse como niños, para entrar en esa nueva comunidad. Jesús propone que para cambiar ese mundo y convertirlo en Reino en comunidad según el sueño de Dios, hay que hacerlo desde la debilidad y no desde la prepotencia y los poderes, instalados en la historia. Hay que hacerse pequeños, abiertos a las sorpresas de Dios para captar la novedad del Reino.

viernes, 18 de agosto de 2017

Ya no son dos, sino una sola carne...

Evangelio según San Mateo 19,3-12.

San Mateo 19, 3-12
Se acercaron a Él algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron:
"¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?".

Él respondió: "¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer; y que dijo: Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido".

Le replicaron: "Entonces, ¿por qué Moisés prescribió entregar una declaración de divorcio cuando uno se separa?". Él les dijo: "Moisés les permitió divorciarse de su mujer, debido a la dureza del corazón de ustedes, pero al principio no era así. Por lo tanto, yo les digo: El que se divorcia de su mujer, a no ser en caso de unión ilegal, y se casa con otra, comete adulterio".

Los discípulos le dijeron: "Si esta es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse".

Y él les respondió: "No todos entienden este lenguaje, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido. En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. ¡El que pueda entender, que entienda!".

Palabra del Señor.

Reflexión P. J. Garcia.
Jesús instruye a los fariseos maliciosos , que le hacen preguntas para cazar en alguna afirmación. Les ayuda a volver a los orígenes, al proyecto inicial de Dios, que quiere hacer de la unión matrimonial una sola carne, un solo proyecto de vida. Y hace un comentario contra el machismo que ha privilegiado al varón sobre las mujeres; incluso con leyes religiosas, "por la dureza de los corazones". 
Hasta los discípulos quedan desconcertados por las afirmaciones contundentes de Jesús sobre el matrimonio. Y abre la posibilidad de renunciar a el; por la causa del reino, y como un servicio diferente a la defensa de este proyecto original de familia que Dios sueña. Hoy con el deterioro que vive la familia en este mundo por la pobreza, las guerras atroces que destruyen los hogares, las migraciones  forzadas por el hombre; que provocan separaciones dolorosas y por el individualismo Que bien nos hace volver al proyecto original de Dios; y que importantes son las llamadas vocaciones para convertirnos en eunucos del Reino. Hay que pensar muy bien en el valor de la familia, que es un Sacramento tan sagrado que hay que cuidarlo a como de lugar.

jueves, 17 de agosto de 2017

Los Cinco Minutos de María...




Toda la hermosura y toda la bondad de María brotan de su Corazón. La vida íntima de la Virgen se reflejó en su exterior: si sus ojos fueron limpios y puros, fue porque su Corazón fue virginal; si sus obras fueron santas, fue porque su espíritu vivía en santidad.

El cristiano tiene que ser santo y, además, tiene que parecerlo; debe "aparecer" lo que es en realidad; la falsedad y el fingimiento son anticristianos. Si el mayor esfuerzo debe estar puesto en ser más que en parecer, también debe cuidar que su vida "hable a los otros de Dios".

María, que contribuyes con tu presencia a la construcción del Reino de Dios, ayúdanos a buscar ese reino de justicia, de verdad, de amor y de paz.

Padre Alfonso Milagros
Editorial Claretiana

Setenta veces siete...

Evangelio según San Mateo 18,21-35.19,1.


Se adelantó Pedro y le dijo: "Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?".

Jesús le respondió: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores.
Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos.

Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: "Señor, dame un plazo y te pagaré todo". El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.

Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: 'Pagame lo que me debes'.

El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: 'Dame un plazo y te pagaré la deuda'.
Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Este lo mandó llamar y le dijo:

'¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?'. E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía. Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos".


Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, dejó la Galilea y fue al territorio de Judea, más allá del Jordán.

Palabra del Señor

martes, 15 de agosto de 2017

GRACIAS DESDE BURKINA

Sor Bernarda


Queriidismos amigos y amigas de Lanzarote, hoy dia de la Virgen les escribo con alegria para decirles una vez mas gracias por vuestras ayudas hoy ya veran las  fotos de las  letrinas tan bonitas!!   GRACIAS!!
Un fuerte abrazo, saludos especiales a Don Miguel

http://bit.ly/2w8eeYf

miércoles, 9 de agosto de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Sin el perdón de Dios, expresado y manifestado en su Hijo, nuestro Señor Jesús, nuestras esperanzas serían vanas. Necesitamos ser perdonados, y esa ha de ser nuestra actitud ante la Misericordia de Dios. Porque, todos somos pecadores, y necesitamos darnos cuenta de esa nuestra condición pecadora, para, humildemente y postrados a sus pies suplicar esa hermosa Misericordia.

La Iglesia, formada por hombres y mujeres pecadoras, nos dice el Papa Francisco, se hizo posible porque sus miembros experimentaron esa Infinita Misericordia del Señor. Pedro, Pablo, Mateo, Zaqueo, la Samaritana... continúa el Papa, experimentaron esa Misericordia y se acogieron con humildad a ella.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 9 de agosto de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre el perdón como motor de nuestra esperanza. Jesús en el Evangelio, con un corazón misericordioso, se conmueve ante el dolor de los que sufren y sale al encuentro de los pecadores.

La cercanía del Señor hacia los descartados, especialmente hacia los pecadores, recibió las críticas de sus coetáneos, que lo tacharon de blasfemo por arrogarse el poder de perdonar pecados. Ante esta incomprensión, el Hijo de Dios murió en la cruz para perdonar nuestras faltas y para que podamos ser auténticamente libres.

La Iglesia no se formó por hombres intachables, sino por personas que pudieron experimentar el perdón de Dios. Pedro aprendió más de sí mismo cuando cayó en la cuenta, al cantar el gallo, de lo que había renegado a su maestro, que cuando se mostraba superior a los demás con sus ímpetus y formas espontáneas. También Mateo, Zaqueo y la Samaritana, pese a sus fallos, sus pecados, recibieron del Señor la esperanza de una nueva vida al servicio del prójimo.

Hermanos, todos estamos necesitados de la misericordia de Dios, una fuerza que nos transforma y nos devuelve cada día la esperanza.


Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Veo que hay españoles, que hay panameños, mexicanos, chilenos, colombianos. ¡Cuántos latinoamericanos hay hoy! Los exhorto a ser testigos de ese amor en medio de los hermanos y anunciadores de la misericordia que el Señor no niega a nadie. Que Dios los bendiga y bendiga a sus naciones.

jueves, 3 de agosto de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO


Hoy, el Papa Francisco, nos habla del compromiso de nuestro Bautismo. Por él renacemos a la Vida de la Gracia, y por él somos fortalecidos en el Espíritu Santo para la lucha de cada día contra los poderes del mal y del pecado.

Vivir fieles a nuestro compromiso bautismal es la mejor opción que podamos tomar, porque, por él, renacemos a una vida nueva que nos hace hijos de Dios. Y siendo fieles a nuestro compromiso, hemos de llevar a Xto. Jesús al mundo. Tal y como nos recuerda hoy el Papa:  hemos de ser "cristoforo", portadores de Xto. al mundo. Y en el Sacramento del Bautismo encontramos las fuerzas necesarias para transmitir esa Gracia de salvación a todos los hombres.




PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Miércoles 2 de agosto de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre el Bautismo como puerta de la esperanza. Estamos hablando desde hace un par de meses sobre la esperanza. Por medio de este sacramento se nos abre el camino del encuentro con Cristo, luz de nuestras vidas. La Iglesia lo representa por medio de una vela, que se enciende del cirio pascual, el cual nos recuerda la resurrección de Cristo. Esa luz es un tesoro que debemos conservar y transmitir a los demás.

Los cristianos vivimos en el mundo y no estamos exentos de oscuridades y tinieblas. Sin embargo, la gracia de Cristo recibida en el Bautismo nos hace salir de la noche y entrar en la claridad del día. La exhortación más bella que podemos hacernos unos a otros es la de recordarnos nuestro bautismo, porque por medio de él hemos nacido para Dios, siendo criaturas nuevas.

El cristiano está llamado a ser «cristóforo», significa portador de Cristo al mundo. A través de signos concretos, manifestamos la presencia y el amor de Jesús a los demás, especialmente a los que están atravesando situaciones difíciles. Si somos fieles a nuestro Bautismo, difundiremos la luz de la esperanza de Dios y transmitiremos a las futuras generaciones razones de vida.


Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica.
Los invito a recordar su Bautismo, la fecha de su Bautismo, y a ser luz de Cristo para los demás, siendo portadores de la vida nueva recibida en el Bautismo, para que los que sufren y los descartados de la sociedad puedan percibir a través de nuestro testimonio de vida la claridad de la esperanza en Cristo.
Muchas gracias.

miércoles, 2 de agosto de 2017

COMUNDAD PARROQUIAL



La comunidad, embrión donde se hace visible la unidad, el conocimiento mutuo, la paz y el amor. Sí, la comunidad de la parroquia de San Ginés Obispo, de Arrecife, está en periodo embrionario. Se ha gestado a lo largo del mes de mayo. Un grupo, mejor, dos matrimonios de unas de las comunidades de Las Palmas se han comprometido en dar a luz a este embrión comunitario de la parroquia de San Ginés.

Está dando sus primeros pasos y quiere también proclamar sus primeras palabras a la parroquia. Está abierta a todos los grupos, porque la asamblea parroquial, formada por todos los grupos, forma la comunidad. Una comunidad no es un grupo de trabajo, ni un grupo apostólico. Una comunidad, al estilo de las primeras comunidades cristianas, es una asamblea donde se celebra y comparte la Palabra y también la vida. Es una asamblea que vive desde la Palabra y conforma su vida desde la Palabra.

Luego, cada cual responderá según sus aptitudes y llamadas; según su disposición y compromiso; según su disponibilidad y escucha, y, sobre todo, según su respuesta a la Palabra de Dios. La asamblea es la comunidad de todos los grupos, que, según sus vocaciones y compromisos, trabajan en la misión apostólica que el Espíritu le sugiere y le envía.

Todos los jueves, a excepción del cuarto jueves de mes, nos reunimos en los salones parroquiales después de terminada la Eucaristía de las 19, 30 horas. Y todos los sábados, salvo aviso previo de no poder celebrarse, se celebrará Eucaristía, también en los salones parroquiales, a las 20,30 horas. De cualquier forma, cada jueves se irá comunicando cualquier posible cambio.

Pidamos fuerza, luz y sabiduría para vivir la Palabra de Dios en asamblea comunitaria, y discernir la elección que, en el Espíritu Santo, descubrimos. Pidamos fortaleza para llevarla a cabo con fidelidad, alegría y verdadera entrega. amén.