sábado, 24 de junio de 2017

Solemnidad de la Natividad de san Juan Bautista...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 1,57-66.80.


Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo.

Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella.

A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: "No, debe llamarse Juan". Ellos le decían: "No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre". Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Este pidió una pizarra y escribió: "Su nombre es Juan". Todos quedaron admirados.

Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: "¿Qué llegará a ser este niño?". Porque la mano del Señor estaba con él.

El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.

Palabra del Señor

Reflexión P. J. Garcia
Al recordar a Juan Bautista el versículo 24,  hace referencia a Lucas. El bautismo y el testimonio de Juan pertenecen al tiempo de la promesa. La misión que Juan Bautista tiene en la historia es la de preparar los caminos del Señor. Al cual incluye preparar con sinceridad y lealtad que la gente no se  equivoque con respecto a su propia persona y no busquen en él, una salvación que solo podrán encontrar en Jesús. Tener clara la conciencia de la propia misión en la vida es señal de gran sabiduría. Cuando Juan Bautista es circuncidado Dios entra en la vida de ese niño con fuerza irresistible, le imponen el nombre de Juan que proclama la misericordia de Dios, Zacarias recobra el uso de la palabra señal de que todo se ha cumplido según la palabra  de Dios. La alegria de los vecinos se transforma primero en admiración y temor y luego en un presagio feliz sobre este niño, sobre el que se ha manifestado la mano del Señor. 

viernes, 23 de junio de 2017

Vengan a Mí los que están cansados y agobiados...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 11,25-30.


Jesús dijo:
"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.

Sí, Padre, porque así lo has querido.

Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar."

Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.

Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.  Porque mi yugo es suave y mi carga liviana."

Palabra del Señor

Reflexión Padre Luis Antonio Zazano
Mt. 11, 25-30: Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
1. Alabar: es agradecer a Dios ese corazón generoso que tiene para con nosotros, nos forja en sí y nos invita a misericordiar, pero la clave es saber que viene a revelarte a Ti, sabiéndote pobre y débil. Parece que Dios sabe que el corazón caído y golpeado es un corazón que puede alabar con fuerzas ante un corazón exitoso y soberbio. Hoy alabemos a Dios con tu vida por mostrarte grande a la obra de Él porque te reconoces pequeño.

2. Vengan a mí: me encanta esta parte del evangelio, más en este día del Sagrado Corazón de Jesús. Es ir a Jesús porque Él nos espera, porque deja abiertas las puertas del corazón y quiere limpiarte, vuelve  a Dios, hay allí vida y también hay oportunidad.

3. Manso y humilde: la mansedumbre viene de amansar, controlar y sentir la mano del dueño, es por ello que hoy tienes que reconocer la mano de Dios quien es tu dueño y te invita a un estilo de vida desde y en Él. La humildad es la clave de todo corazón entregado a Dios. Entrega tu corazón a Dios y reconoce su mano en tu vida.

Los Cinco minutos de María


"Oh Madre de aquel que nos ama, que has merecido llevarlo en tu seno y amamantarlo en tu pecho, ¿no podrás o no querrás conceder el amor a Él y ti a quien te lo pide?.

Que mi espíritu te venere como eres digna, que mi corazón te ame como es justo, que mi alma te estime como le es beneficio, que mi carne te sirva como debe.
Que en esto se consuma mi vida, a fin de que todo mi ser te cante durante la eternidad" 

(San Anselmo).

Santa María de la sonrisa, imagen de la sonrisa de Dios, que eso llegue a ser mi vida una sonrisa al amor.

P. Alfonso Milagros

jueves, 22 de junio de 2017

Oración de la Confianza al Corazón de Jesús



Jesús a tu Corazón confío
(una persona, un problema...)
Míralo y deja obrar a tu Corazón.
Cuento contigo, me fío de Ti,
estoy seguro de Ti.

¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!

Te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a cuantos comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los sacramentos, mi Corazón será su asilo seguro en los últimos momentos".

El Corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque.

martes, 20 de junio de 2017

Amen a sus enemigos...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo  según San Mateo 5,43-48.


Jesús dijo a sus discípulos:

Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.

Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores;  así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.

Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos?

Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.

Palabra del Señor

Reflexión P. J. Garcia
La máxima "sean perfectos como lo es el Padre del Cielo" instituye el modo de proceder de Dios, como paradigma de nuestras vidas. Frecuentemente nos sentimos cómodos estableciendo categorías que nos diferencien; y permitan clasificar la realidad o discriminar situaciones de modo claro; porque de esta manera encontramos los parámetros de nuestras acciones. Esto nos brinda, seguridades e incluso nos permite alardear sobre nuestra conducta. El mandato evangélico en cambio nos invita dar un salto cualitativo para transformar lo cotidiano en algo extraordinario. Jesús señala que en la vida ya no podemos movernos por puras simpatías o antipatías, ni tampoco según la bondad o maldad manifiesta de terceros, ni por la fraternidad que nos une. Exige que nos inspiremos en nuestro Padre que persevera en la practica del bien, como expresión de su justicia. El precepto no implica actitudes temerarias, ni ingenuas, sino todo lo contrario conscientes de las realidades que vivimos, ha de llegar a ser un llamado a la conversión fundamentando que en el amor y en la oración. Que este fundamentada nuestra conversión en el Amor y la oración, y sobre todo por aquellos que nos hacen daño, por aquellos que nos caen mal, eso no es tan fácil pero es lo que hay que practicar. Porque el amor perfecto de Dios es amar a todos buenos y malos. Pues nosotros también debemos de amar y perdonar de todo corazón.

lunes, 19 de junio de 2017

Respecto a la venganza...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo  según San Mateo 5, 38-42.


Jesús, dijo a sus discípulos:

Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente.
Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en 
la mejilla derecha, preséntale también la otra.

Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto;  y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él.
Da al que te pide, y no le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado.

Palabra del Señor

Reflexión P. J. Garcia
La declaración de Jesús, establece que cualquier intento de justicia por mano propia o cualquier búsqueda de venganza ante las injusticias no son conductas propias de sus seguidores. Jesús decreta ademas que la centralidad de las personas en sus necesidades, son determinantes para el comportamiento de la comunidad del Reino. Pero en ocasiones creerle a Jesús; no es sencillo y pensamos que practicar estos mandamientos esta fuera de nuestras posibilidades por fortuna o gracia de Dios existen en cambio numerosos ejemplos que valoramos por este tipo de comportamientos: por ejemplo .Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Nelson Mandela, las madres y las abuelas de la Plaza de Mayo. No se trata de claudicar en la búsqueda por la verdad ni de resignar las luchas por la justicia, tampoco de olvidar o perdonar sin más, como tontos, se trata de desmantelar el modos operandi que pretende alcanzar el resarcimiento, con mayor injusticia  y violencia. Se trata de dar la palabra a las victimas y de dejar al descubierto la victoria con sus practicas. 

domingo, 18 de junio de 2017

Jesús envió a sus doce apóstoles con instrucciones.


SERÁN MI PROPIEDAD
Ex 19, 2-6; Rom 5, 6-11; Mt 9, 36-10, 8
El libro del Éxodo nos recuerda la relación de alianza que Dios ofreció a Israel. Era un pacto bilateral con compromisos recíprocos entre Dios y su pueblo. Los israelitas tendrían que obedecer las normas y mandatos acordados en el pacto. Entre todos los mandatos sobresalía el deber de amar a Dios por encima de cualquier otra realidad. Por su parte, Dios se comprometía a proteger y bendecir a su pueblo. Siendo Israel su propiedad, nadie podría lastimarlo. Dios sería su defensor a condición de que ellos vivieran como una comunidad fraterna y solidaria. Cuando esta relación de alianza se degradó con el paso del tiempo, el Señor hizo una oferta novedosa: Él mismo reinaría en medio de su pueblo. Ya no habría necesidad de reyes ni sacerdotes como en la antigua alianza. Jesús inaugura el reino de Dios, ofreciendo la fuerza del Espíritu. Con esa misión Jesús envía a los discípulos a visitar los caseríos de Galilea. No solamente tendrán que hablar, sino ofrecer, sin condición alguna, el alivio y la salud a los necesitados.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA
Serán para mí un reino de sacerdotes y una nación consagrada.
Del libro del Éxodo: 19, 2-6

En aquellos días, el pueblo de Israel salió de Refidim, llegó al desierto del Sinaí y acampó frente al monte. Moisés subió al monte para hablar con Dios. El Señor lo llamó desde el monte y le dijo: “Esto dirás a la casa de Jacob, esto anunciarás a los hijos de Israel: ‘Ustedes han visto cómo castigué a los egipcios y de qué manera los he levantado a ustedes sobre alas de águila y los he traído a mí. Ahora bien, si escuchan mi voz y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro entre todos los pueblos, aunque toda la tierra es mía. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación consagrada’.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 99, 2. 3. 5.
R/. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.

Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su
pueblo y su rebaño. R/.

Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R/.

SEGUNDA LECTURA
Si la muerte de Cristo nos reconcilió con Dios, mucho más nos reconciliará su vida.
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 6-11

Hermanos: Cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado. Difícilmente habrá alguien que quiera morir por un justo, aunque puede haber alguno que esté dispuesto a morir por una persona sumamente buena.
Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores. Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por él del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él por la muerte de su Hijo, con mucho más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mc 1, 15
R/. Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepiéntanse y crean en el Evangelio. R/.

EVANGELIO
Jesús envió a sus doce apóstoles con instrucciones.
Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 36-10, 8

En aquel tiempo, al ver Jesús a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”.
Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias.

Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor.

A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayan a tierra de paganos ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente”.

Palabra del Señor

Reflexión P. J. Garcia
Después de explicar como el reino de Dios se hace presente en palabras, (Mateo 5,7) y  acciones (Mateo 8-9) de Jesús, Mateo introduce este discurso de misión en el que se descubre  la tarea que Jesús encarga a sus discípulos como continuadores de su misión.
¿Como han de realizar los discípulos de Jesús esta misión? Con un corazón compasivo como el de Jesús, con la conciencia de que el dueño de la misión es Dios y no ellos, con obras, pero  sobre todo rogando al dueño de la mies que envié trabajadores a sus campos, tomando como ejemplo a Jesús que tiene y da el poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Siguiendo las instrucciones que Jesús da; en y para un tiempo determinado, no vayan  a tierra de paganos ni entren en ciudades de samaritanos. Después de la resurrección Jesús les dirá a sus discípulos, "Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos", (Mateo 18,19) y también reconociendo que esta misión implica búsqueda, anuncio y acciones concretas. Vayan más bien en busca de, proclamen por el camino, curen, resuciten, echen fuera a los demonios, aceptando que esta misión se hace solo por amor sin esperar nada a cambio, gratuitamente han recibido este poder, ejerzanlo pues gratuitamente. 

sábado, 17 de junio de 2017

Lo que Jesús dijo respecto a los juramentos...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo  según San Mateo 5,33-37.



Jesús dijo a sus discípulos:

Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: No jurarás falsamente, y cumplirás los juramentos hechos al Señor.

Pero yo les digo que no juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios, ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey.

No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro uno solo de tus cabellos.

Cuando ustedes digan 'sí', que sea sí, y cuando digan 'no', que sea no. Todo lo que se dice de más, viene del Maligno. 

Palabra del Señor

Reflexión P. J. Garcia
Tener palabra, darle valor a la palabra, ser amigo de la verdad, aborrecer la mentira, no premiar el engaño. En esta sociedad en la que nos encontramos se hace urgente y necesario afrontar estas realidades mencionadas. El Cristianismo se caracteriza dentro del mundo de las religiones como la religión de la verdad. Ser cristiano es caminar en la verdad, defenderla y proclamarla, propiciarla. Hoy es urgente generar ambientes en los que la verdad brille con fuerza. Hemos de formar a las nuevas generaciones en el respeto a la palabra dada. Estamos llamados a fortalecer la estructura de vida para que  todo aquello que digamos podamos refrendarlo con la vida. Jesús nos invita a vivir de manera coherente. Es preciso vivir según el corazón de Dios. Estamos llamados a comprometernos con aquello que es fundamental. Abandonando lo que deshumaniza y destruye a la persona. Coloquemonos de parte de la vida de la verdad y del amor. Este sería el mejor acto de misericordia, que los cristianos podemos hacer con la humanidad entera. Estamos dispuestos? Nos comprometemos a dar lo mejor de Nosotros? Ojala que así sea...

jueves, 15 de junio de 2017

NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


“He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres y que no ha ahorrado nada hasta el extremo de agotarse y consumirse para testimoniarles su amor”, le dijo el Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita de Alacoque en junio de 1675.

En esa revelación, el Señor le encomendó a la santa una misión: “Por eso te pido que el primer viernes después de la octava del Corpus se celebre una fiesta especial para honrar a mi Corazón, y que se comulgue dicho día para pedirle perdón y reparar los ultrajes por él recibidos durante el tiempo que ha permanecido expuesto en los altares”.
“También te prometo que mi Corazón se dilatará para esparcir en abundancia las influencias de su divino amor sobre quienes le hagan ese honor y procuren que se le tribute”, añadió Jesucristo.


I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: "En verdad les digo, pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá la puerta!".
He aquí, que confiando en tu  palabra divina,  llamo, busco, y te pido la gracia......

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
¡Sagrado Corazón de Jesús, en Tí confió!

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: "En verdad les digo, todo lo que pidan a mi Padre en mi Nombre, El se los concederá".
He aquí, que confiando en tu palabra divina, pido al  Eterno Padre en tu nombre la gracia.......

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confió!

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: "En verdad les digo,  los cielos y la tierra pasarán, más mis palabras no pasarán"
He aquí, que confiando en la infabilidad de tu  palabra divina, te  pido la gracia......

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
¡Sagrado Corazón de Jesús, en Tí confió!

¡Oh, Sagrado Corazón de Jesús!, infinitamente compasivo con los desgraciados, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
¡Sagrado Corazón de Jesús, en Tí confió!

¡Jesús Manso y Humilde de Corazón, has mi corazón semejante al tuyo!

San José Padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Rezarla durante 9 días.
Se puede rezar diaramente

Cuerpo y Sangre de Cristo...

Evangelio  de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan: 6, 51-58

Juan 6, 51-58
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”.

Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?”.

Jesús les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su  sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.

Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre”.

Palabra del Señor

Reflexión P. J. Garcia
Lo que Jesús hizo en la última Cena, darnos un Sacramento o un signo Sagrado por el cual participáramos de su Cuerpo y de su Sangre, no fue una ocurrencia del momento. Jesús ya lo había previsto y lo había anunciado cuando nos ofreció una comida divina no en orden a la salud corporal sino en orden a una vida superior y eterna; que le facilitaría al ser humano alcanzar la plenitud de la vida en Dios a la que a sido llamado. Ese maravilloso don de Dios el que come mi Carne y bebe mi Sangre vive unido a mi y yo vivo unido a él. Se nos ofrece en cada una de las misas, pero a muy pocos interesa el sentido original, con el que Jesús se nos ofreció en el alimento. Hemos hecho de las solemnes Misas un ostentoso y pintoresco carnaval del que nos hemos servido para exhibir la refinada soberbia de nuestra vanidad. La Misa es lo más hermoso que tenemos en el mundo, de aquello que nos da la Vida Eterna. Ojala que nunca dejemos de recibir al Señor cuando vamos a Misa.

miércoles, 14 de junio de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

El Papa Francisco toca hoy la fibra del corazón humano: "El amor". Sin amor nadie puede vivir. Si reflexionamos un poco, de manera serena y tranquila, descubrimos que lo que nos mueve en la vida es el amor. Todo lo que hacemos está dirigido a llamar nuestra atención, a ser valorado y querido. Es decir, a ser amado. Y por eso damos también nosotros amor.

Porque sólo el amor es la puerta que se abre para también recibir amor. Amor que se corresponde. Y, como el Papa hermosamente describe y narra, sólo el amor genera y da esperanza. El amor siempre está a la espera de cambiarte, de recibir tu respuesta también de amor. Dios no espera, nos ha creado por amor. Hemos sido creados siendo en el mismo instante amados por Dios. Y continúa amándonos sin condición en espera de tu respuesta. En ella te va la vida. Esa es nuestra esperanza.


Resultado de imagen de Audiencia Papa Francisco



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 14 de junio de 2017





Queridos hermanos:

En la catequesis de hoy consideramos cómo la certeza de la esperanza se funda en que somos hijos amados de Dios. Nadie puede vivir sin amor. En cierto modo, detrás de muchas reacciones de odio y violencia se esconde un gran vacío interior, un corazón que no ha sido amado verdaderamente. Lo único que puede hacer feliz a una persona es la experiencia de amar y de ser amado.

El primer paso que da Dios hacia nosotros es su amor anticipado e incondicionado. Dios nos ama antes de que nosotros hayamos hecho algo para merecerlo. Él es amor, y el amor tiende por naturaleza a difundirse, a donarse. Como una madre, que no deja nunca de amar a su hijo, aunque haya cometido un error y deba cumplir con la justicia, así Dios nunca deja de amarnos, porque somos sus hijos queridos.

El amor llama al amor. Para cambiar el corazón de una persona, en primer lugar hay que abrazarla, que sienta que es importante para nosotros y que es querida. Así comenzará a despuntar también en ella el don de la esperanza.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en modo particular a los grupos provenientes de España y América Latina. Pidamos a la Virgen María que nos dejemos guiar  siempre por el amor de su Hijo. Que sepamos transmitir a los demás ese amor de Dios, para que se encienda en todos una esperanza nueva. Que el Señor los bendiga. Muchas gracias.

Jesús y la Ley...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo  según San Mateo 5, 17-19


Mateo 5, 17-19

Jesús dijo a sus discípulos:

«No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.

Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice.

El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.»

Palabra del Señor

El Evangelio de hoy (Mt 5,17-19) enseña como observar la ley de Dios de manera que su práctica muestre en qué consiste el pleno cumplimiento de la ley (Mt 5,17-19). Mateo escribe para ayudar las comunidades de judíos convertidos a superar las críticas de los hermanos de raza que los acusaban diciendo: “Ustedes son infieles a la Ley de Moisés”. Jesús mismo había sido acusado de infidelidad a la ley de Dios. Mateo trae la respuesta esclarecedora de Jesús a los que lo acusaban. Así nos da una luz para ayudar las comunidades a resolver su problema.
Usando imágenes de la vida cotidiana, con palabras sencillas y directas, Jesús había dicho que la misión de la comunidad, su razón de ser, es ser sal y luz. Había dado algunos consejos respecto de cada una de las imágenes. A continuación vienen los tres breves versículos del Evangelio de hoy.
Mateo 5,17-18: Ni una tilde de la ley dejará de ser vigente. Había varias tendencias en las comunidades de los primeros cristianos. Unas pensaban que no era necesario observar las leyes del Antiguo Testamento, pues es la fe en Jesús lo que nos salva y no la observancia de la Ley (Rm 3,21-26). Otros aceptaban a Jesús como Mesías, pero no aceptaban la libertad del Espíritu con que algunas comunidades vivían la presencia de Jesús resucitado. Pensaban que ellos, siendo judíos, debían continuar observando las leyes del Antiguo Testamento  (Hec 15,1.5). Había además cristianos que vivían tan plenamente en la libertad del Espíritu, que habían dejado de mirar la vida de Jesús de Nazaret o el AT y que llegaban a decir: “¡Anatema Jesús!” (1Cor 12,3). Ante estas tensiones, Mateo procura un equilibrio más allá de los dos extremos. La comunidad ha de ser un espacio, donde este equilibrio pueda ser alcanzado y vivido. La respuesta dada por Jesús a los que lo criticaban seguía bien actual para las comunidades: “¡No he venido a abolir la ley, sino a darle pleno cumplimiento!”. Las comunidades no podían estar contra la Ley, ni podían encerrarse en la observancia de la ley. Al igual que Jesús, debían dar un paso y mostrar, en la práctica, cuál es el objetivo que la ley quiere alcanzar en la vida de las personas, a saber, en la práctica perfecta del amor.

Mateo 5,17-18: Ni una tilde de la ley dejará de ser vigente Y a los que querían deshacerse de toda la ley, Mateo recuerda otra palabra de Jesús: “Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos”. La gran inquietud del Evangelio de Mateo es mostrar que el Antiguo Testamento, Jesús de Nazaret y la vida en el Espíritu Santo, no pueden separarse. Los tres forman parte del mismo y único proyecto de Dios y nos comunican la certeza central de la fe: el Dios de Abrahám y Sara está presente en medio de las comunidades por la fe en Jesús de Nazaret que nos manda su Espíritu.

martes, 13 de junio de 2017

Sal y luz, imagen de los discípulos...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 5,13-16

Mateo 5, 13-16

Jesús dijo a sus discípulos:

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña.
Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa.


Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.

Palabra del Señor

Mateo 5,13: La parábola de la sal
Usando imágenes de la vida cotidiana, con palabras sencillas y directas, Jesús hace saber cuál es la misión y la razón de ser de la Comunidad: ¡ser sal! En aquel tiempo, con el caldo que se hacía, la gente y los animales tenían necesidad de tomar mucha sal. La sal se expendía por los vendedores en grandes bloques y estos bloques se colocaban en la plaza para poder ser consumados por la gente. La sal que quedaba caía a tierra, no servía ya para nada y era pisado por todos. Jesús evoca este uso para aclarar a los discípulos la misión que deben realizar. Sin sal no se podía vivir, pero lo que restaba de la sal no servía para nada.
Mateo 5,14-16: La parábola de la luz

La comparación es obvia. Nadie enciende un candelabro para colocarlo bajo un celemín. Una ciudad puesta en lo alto de un monte no consigue permanecer oculta. La comunidad debe ser luz, debe iluminar. No debe tener miedo de mostrar el bien que hace. No lo hace para ser vista, pero lo que hace, puede y debe ser visto. La sal no existe para sí. La luz no existe para sí. Así debe ser una comunidad: no puede encerrase en sí misma.
Entre los judíos convertidos existían dos tendencias. Algunos pensaban que no era necesario observar las leyes del Antiguo Testamento, porque somos salvos por la fe en Jesús y no por la observancia de la ley (Rom 3,21-26). Otros pensaban que ellos, siendo judíos, debían seguir observando las leyes del Antiguo Testamento. En cada una de estas dos tendencias existían grupos más radicales. Ante este conflicto, Mateo intenta un equilibrio para unir los dos extremos. La comunidad debe ser un espacio donde este equilibrio se pueda conseguir y pueda ser vivido. La comunidad debe ser centro de irradiación de este vivir y mostrar a todos el verdadero significado y objetivo de la Ley de Dios. La comunidad no quiere abolir la ley, sino que quiere llevarla a cumplimiento (Mt 5,17). Las comunidades no pueden andar contra las leyes, ni pueden encerrarse en sí mismas en la observancia de la ley. Como Jesús, deben dar un paso y mostrar en la práctica el objetivo que la ley quiere conseguir, o sea la práctica perfecta del amor. Viviendo así serán “Sal de la Tierra y Luz del Mundo”

viernes, 9 de junio de 2017

Sobre el Mesías y David...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos 12,35-37.

Marcos 12 35-37
Jesús se puso a enseñar en el Templo y preguntaba:

"¿Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David?

El mismo David ha dicho, movido por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies.


Si el mismo David lo llama 'Señor', ¿Cómo puede ser hijo suyo?". La multitud escuchaba a Jesús con agrado.

Palabra del Señor

jueves, 8 de junio de 2017

Sacerdote, regalo de Dios para el mundo...



La contemporaneidad de Cristo con cada generación, con cada hombre, sólo es posible si se actualiza, si se revive, el misterio de la Redención a través del gran milagro de la Eucaristía, desde las manos y los labios de un sacerdote.

Allí donde hay un sacerdote, allí donde un cristiano acoge desde la fe y el amor la invitación de Cristo a seguirlo en la Iglesia como ministro, como servidor, como “presbítero”, allí habrá Eucaristía. Gracias a ese sacerdote muchos hombres y mujeres podrán tocar, palpar, sentirse cercanos a Jesús de Nazaret.

Desde esta perspectiva comprendemos la importancia que, para la Iglesia y para todo el género humano, reviste la figura del sacerdote.

Hombre tomado entre los hombres, cristiano entre los cristianos, ministro y servidor para sus hermanos, el sacerdote hace presente la acción de Dios, desde el gran milagro de la Encarnación del Hijo, en un mundo que necesita, ayer, hoy, y mientras duren los tiempos, una ayuda para vencer el misterio del pecado, para entrar en la dimensión de la gracia.

Ello es posible por la especial unión que se da entre el sacerdote y el mismo Jesús. La fórmula sacerdos, alter Christus (el sacerdote, otro Cristo) recoge una enseñanza constante de la Iglesia y expresa una verdad profunda, experiencial. Esta unión es mucho más visible a través de los sacramentos, en los que el sacerdote actúa in persona Christi. Juan Pablo II explicaba el sentido profundo de esta fórmula:

“El sacerdote ofrece el Santo Sacrificio «in persona Christi», lo cual quiere decir más que «en nombre», o también «en vez» de Cristo. «In persona»: es decir, en la identificación específica, sacramental, con el «sumo y eterno Sacerdote», que es el autor y el sujeto principal de su propio sacrificio, en el que, en verdad, no puede ser sustituido por nadie” (Carta apostólica Dominicae Cenae, 24 de febrero de 1980, n. 8; cf. carta encíclica Ecclesia de Eucharistia, 17 de abril de 2003, nn. 29, 52).

Desde la fe, la Iglesia, que nace y vive de la Eucaristía, que se constituye desde los sacramentos y desde la escucha y predicación de la Sagrada Escritura, aprecia cada vocación a la vida sacerdotal como un don particular del Dueño de la viña, como una esperanza y una certeza: continúa la acción divina en el mundo, continúa el “toque” particular de Jesús en cada corazón y en la Iglesia toda.

Por eso cada obispo, cada presbítero, cada bautizado, debe sentir como algo propio la urgencia de promover y de rogar insistentemente por la llegada de nuevos y santos sacerdotes. Lo recuerda la encíclica de Juan Pablo II "Ecclesia de Eucharistia" en el n. 31:

“Del carácter central de la Eucaristía en la vida y en el ministerio de los sacerdotes se deriva también su puesto central en la pastoral de las vocaciones sacerdotales. Ante todo, porque la plegaria por las vocaciones encuentra en ella la máxima unión con la oración de Cristo sumo y eterno Sacerdote; pero también porque la diligencia y esmero de los sacerdotes en el ministerio eucarístico, unido a la promoción de la participación consciente, activa y fructuosa de los fieles en la Eucaristía, es un ejemplo eficaz y un incentivo a la respuesta generosa de los jóvenes a la llamada de Dios. Él se sirve a menudo del ejemplo de la caridad pastoral ferviente de un sacerdote para sembrar y desarrollar en el corazón del joven el germen de la llamada al sacerdocio”.

La misión que espera a cada sacerdote coincide con la de Cristo, y exige un acompañamiento formativo esmerado y profundo. Habrá buenos y santos sacerdotes si los llamados a este servicio viven, con sencillez y con amor, el Evangelio completo, auténtico, en su plenitud: caridad, vigilancia, oración, esperanza y entrega sin límites. Junto a la formación espiritual, el joven llamado al sacerdocio, hombre tomado entre los hombres, necesita una formación humana e intelectual muy rica, enraizada en la experiencia milenaria de la Iglesia.

El centro de toda la formación y de toda la experiencia pastoral de los sacerdotes será siempre la Eucaristía. Del sacrificio eucarístico arranca la vida espiritual, una vida espiritual que lleva a ahondar y a profundizar aún más en el misterio del Amor de Dios. Junto al altar, junto al tabernáculo, el sacerdote configura toda su psicología, todo su actuar, con el modo de ser, de pensar, de hablar, de Cristo, Maestro y Pastor, hasta el punto de poder dar, como Jesús, la vida por sus hermanos.

El Papa Benedicto XVI recordaba la importancia de la oración en la vida del sacerdote que quiere configurarse en todo con Cristo.

“El sacerdote que ora mucho, y que ora bien, se va desprendiendo progresivamente de sí mismo y se une cada vez más a Jesús, buen Pastor y Servidor de los hermanos. Al igual que él, también el sacerdote «da su vida» por las ovejas que le han sido encomendadas. Nadie se la quita: él mismo la da, en unión con Cristo Señor, que tiene el poder de dar su vida y el poder de recuperarla no sólo para sí, sino también para sus amigos, unidos a él por el sacramento del Orden. Así, la misma vida de Cristo, Cordero y Pastor, se comunica a toda la grey mediante los ministros consagrados” (Benedicto XVI, 3 de mayo de 2009).

Esa es la experiencia de cada sacerdote que lo ha dado todo. Esa es la experiencia que celebran las comunidades cristianas cuando ven madurar, ven crecer en la entrega, a los sacerdotes. Esa es la experiencia que hace que muchos hombres y mujeres aviven la esperanza ante un hombre aparentemente normal, marcado por sus propias debilidades y carencias, pero que trae al mundo un rayo de luz porque es, simplemente, sacerdote.

Necesitamos reconocer que Dios ha estado grande con su Iglesia. Necesitamos darle gracias por la fidelidad de cada sacerdote y por la energía con la que no deja de invitar, en el amor y en el respeto, a muchos jóvenes para que digan un sí generoso a Cristo y a la Iglesia, en una humanidad que vive con tantas sombras, pero que necesita aferrarse a la esperanza que nace de una certeza: “yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
  

Autor: P. Fernando Pascual L.C. | Fuente: Catholic net

BODAS DE PLATA DE NUESTRO PÁRROCO


     
A las 20 horas celebración de la Eucaristía de Acción de Gracias en la iglesia parroquial
de San Miguel de Tuineje. Al finalizar tendremos un brindis en los salones
parroquiales. Están todos invitados.

     

miércoles, 7 de junio de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco nos habla de la oración. Una oración diferente, hecha por Jesús y fuera de los criterios humanos. Una oración que resume la relación amorosa de un Padre con sus hijos. Una oración cercana, humana y en la que, como nos dice el Papa, podemos llamar a Dios nuestro "papá". Y en la que nos sentimos amados, protegidos y acompañados. 

Jesús, nuestro Señor, nos enseña y nos revela, como continúa diciéndonos el Papa, el Amor del Padre. Un Amor que se dibuja en la parábola del Hijo pródigo, o también, del Padre amoroso. Su Misericordia nos salva y nos perdona, y eso nos da esperanza y confianza para levantarnos y, a pesar de nuestros errores, caídas y pecados, emprender confiados el regreso a su Casa.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 7 de junio de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

El modo de rezar de Jesús atraía la atención de sus discípulos y un día le pidieron que les enseñase cómo hacerlo. Él les enseñó el «Padre Nuestro», la oración cristiana por excelencia. En la sencilla invocación «Padre» se resume todo el misterio de nuestra oración.

Con Jesús podemos llamar a Dios: «Abba», que es un término que muestra confianza y cercanía, y que podríamos traducir por «papá». Dios es nuestro «papá», y llamarlo así nos pone en estrecha relación con él, como un niño que se siente amado y protegido por su padre.

Jesús en la parábola del padre misericordioso nos presenta a Dios como un Padre bueno. No actúa al modo humano, sino a la manera divina, «amando» de forma diferente. Cuando el hijo pródigo vuelve a casa, después de haber derrochado todos sus bienes, el padre sale a recibirlo y no le aplica criterios de justicia humana, sino que lo perdona y lo abraza, mostrándole cuánto ha sentido su ausencia. Este es el misterio insondable de Dios que no puede dejar de amar a sus hijos. Esta certeza es la base de nuestra esperanza.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica.
Los invito a dirigirse a Dios, nuestro Padre, en todo momento y circunstancia. No nos encerremos en nosotros mismos, sino que acudamos con confianza a él, que como Padre bueno nos mira con amor y nunca nos abandona.

Muchas gracias.

Jesús habla sobre la Resurrección...

Evangelio según San Marcos 12,18-27

Marcos 12, 18-27

Se le acercaron unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caso:

"Maestro, Moisés nos ha ordenado lo siguiente: 'Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda'.

Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos.
El segundo se casó con la viuda y también murió sin tener hijos; lo mismo ocurrió con el tercero; y así ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos ellos, murió la mujer.

Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?".

Jesús les dijo: "¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios?

Cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído en el Libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, lo que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? El no es un Dios de muertos, sino de vivientes. Ustedes están en un grave error".

Palabra del Señor

martes, 6 de junio de 2017

Sobre el tributo al césar...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos 12,13-17


Marcos 12, 13-17

Le enviaron después a unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones.

Ellos fueron y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarla o no?".

Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: "¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario". Cuando se lo mostraron, preguntó: "¿De quién es esta figura y esta inscripción?". Respondieron: "Del César".

Entonces Jesús les dijo: "Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios". Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.

Palabra del Señor

Reflexión del Evangelio:
En el evangelio de hoy continúa el enfrentamiento entre Jesús y las autoridades. Los sacerdotes, ancianos y escribas habían sido criticados y denunciados por Jesús en la parábola de la viña (Mc 12,1-12). Ahora, los mismos piden a los fariseos y a los herodianos que preparen una encerrona contra Jesús, para poderlo acusar y condenar. Preguntaban a Jesús sobre el impuesto que había que pagar a los romanos. Era un asunto polémico que dividía a la opinión pública. Los adversarios de Jesús querían a toda costa acusarlo para menguar su influencia ante la gente. Grupos, que antes eran enemigos entre sí, ahora se unen para luchar en contra de Jesús que invadía, según ellos, su terreno. Esto sigue ocurriendo hoy. Muchas veces, personas o grupos, enemigos entre sí, se unen para defender sus privilegios contra aquellos que los incomodan con el anuncio de la verdad y de la justicia.
La pregunta de los fariseos y de los herodianos. Fariseos y herodianos eran las lideranzas locales en los poblados de Galilea. Mucho antes, habían decidido matar a Jesús (Mc 3,6). Ahora, al mando de los Sacerdotes y de los Ancianos, quieren saber de Jesús si está a favor o contra el pago del impuesto a los romanos, a César. Pregunta experta, ¡llena de malicia! Bajo la apariencia de fidelidad a la ley de Dios, buscan motivos para poderle acusar. Si Jesús dijera: “¡Tienes que pagar!”, podrían acusarle ante el pueblo de ser amigos de los romanos. Si dijera: “¡No hay que pagar!”, podrían acusarle ante las autoridades romanas de ser subversivo. ¡Parecía un callejón sin salida!

La respuesta de Jesús. Jesús percibe la hipocresía. En su respuesta, no pierde tiempo en inútiles discusiones y va derecho al núcleo de la cuestión. En vez de responder y de discutir el asunto del tributo a César, pide que le muestren la moneda, y pregunta: "¿De quién es esta imagen e inserción?" Ellos responden: "¡De César!" Respuesta de Jesús: "Lo del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios!”. En la práctica reconocían ya la autoridad de César. Ya estaban dando a César lo que era de César, pues usaban sus monedas para comprar y vender y hasta para pagar ¡el impuesto al Templo! Lo que interesa a Jesús es que “den a Dios lo que es de Dios”, esto es, que devuelvan a Dios el pueblo, por ellos desviado, pues con sus enseñanzas bloqueaban a la gente la venida del Reino (Mt 23,13). Otros explicaban esta frase de Jesús de otro modo: “¡Den a Dios lo de Dios!”, esto es, practiquen la justicia y la honestidad según lo que exige la Ley de Dios, pues por la hipocresía ustedes están negando a Dios lo que se le debe. Los discípulos y las discípulas deben ¡tomar conciencia! Pues era el fermento de estos fariseos y herodianos lo que les estaba cegando los ojos (Mc 8,15).

domingo, 4 de junio de 2017

CATEQUESIS



La próxima semana terminan las catequesis. Habrá una el lunes, 20 horas después de la Eucaristía de las 19, 30. También el miércoles y terminaremos con una convivencia voluntaria el fin de semana.

Nunca es tarde para aquellos que no han asistido a las ya compartidas. Porque, el Espíritu sopla cuándo, dónde y cómo, y está entre nosotros. Así que si sientes que te llama, acude y no pierdas esa oportunidad de responderle.


Hasta luego.

Solemnidad de Pentecostés

 
Juan 20, 19-23

Libro de los Hechos de los Apóstoles 2,1-11.
Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar.
De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse.
Había en Jerusalén judíos piadosos, venidos de todas las naciones del mundo.
Al oírse este ruido, se congregó la multitud y se llenó de asombro, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua.
Con gran admiración y estupor decían: "¿Acaso estos hombres que hablan no son todos galileos?
¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye en su propia lengua?
Partos, medos y elamitas, los que habitamos en la Mesopotamia o en la misma Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia Menor, en Frigia y Panfilia, en Egipto, en la Libia Cirenaica, los peregrinos de Roma, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos los oímos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios".

Salmo 104(103),1ab.24ac.29bc-30.31.34.
¡Bendice al Señor, alma mía:
¡Señor, Dios mío, qué grande eres!
¡Qué variadas son tus obras, Señor!
la tierra está llena de tus criaturas!

Si les quitas el aliento,
expiran y vuelven al polvo.
Si envías tu aliento, son creados,
y renuevas la superficie de la tierra.

¡Gloria al Señor para siempre,
alégrese el Señor por sus obras!
que mi canto le sea agradable,
y yo me alegraré en el Señor.


Carta I de San Pablo a los Corintios 12,3b-7.12-13.
Hermanos:
Nadie puede decir: «Jesús es el Señor», si no está impulsado por el Espíritu Santo.
Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu.
Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor.
Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos.
En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común.
Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo.
Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo judíos y griegos, esclavos y hombres libres- y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.

Evangelio según San Juan 20,19-23.
Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.
Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes".
Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo.

Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan".

Palabra del Señor

En la celebración solemne de Pentecostés se nos invita a profesar nuestra fe en la presencia y en la acción del Espíritu Santo y a invocar su efusión sobre nosotros, sobre la Iglesia y sobre el mundo entero. Por tanto, hagamos nuestra, y con especial intensidad, la invocación de la Iglesia: ¡Ven Espíritu Santo!. 

viernes, 2 de junio de 2017

Revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús...


Primera revelación (1673)

Él la hace reposar en su divino pecho, donde le descubre las maravillas de su amor y los secretos de su Corazón. “Mi divino corazón, le dice, esta tan apasionado de amor a los hombres, que pudiendo contener en el las llamas de su ardiente caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con los preciosos dones”.

Jesús le pide en seguida su corazón, el cual ella le rogó que tomara. Y lo hizo poniéndolo en su corazón donde se lo enseñó como un pequeño átomo que se consumía en aquella ardiente hoguera. El corazón de Santa Margarita se convierte al contacto con el Corazón de Jesús, en llama encendida, llama que viene del corazón de Jesús. Jesús se lo saca y se lo vuelve a poner en el pecho de la Santa, como una llama ardiente en forma de corazón. Esta llama nunca se consumirá.

Segunda revelación (1674)

El Divino corazón se le presento en un trono de llamas, más esplendoroso que el sol (luz), y transparente como el cristal (pureza), con la llaga adorable, rodeado de espinas significando las punzadas producidas por nuestros pecados, y una cruz en su parte superior. El deseo del Señor se va precisando en el corazón de Santa Margarita: la devoción a Su Corazón es como el último esfuerzo de su amor para abrazar el frío mundo, la frialdad del corazón del hombre.

Tercera revelación (1674)

“Jesucristo mi amado dueño se presento delante de mi todo resplandeciente de gloria, con sus cinco llagas brillantes como cinco soles, y despidiendo de su sagrada Humanidad rayos de luz por todas partes, pero sobre todo de su Adorable Corazón, que parecía un horno encendido y vivo manantial de tales llamas.

Cuarta revelación (1675)

Nuestro Señor le descubre su Divino Corazón y le dice: “He aquí el Corazón que ha amado tanto a los hombres, y que nada ha escatimado hasta agotarse y consumirse para demostrarles su amor y en reconocimiento no recibo de la mayor parte sino ingratitud, ya por sus irreverencias y sus sacrilegios, ya por su frialdad y desprecio con que me tratan en este Sacramento de Amor. Pero lo que me es aún mucho más sensible es que son corazones que me están consagrados los que así me tratan… Mi corazón se dilata para derramar con abundancia las influencias de su divino amor”.

“Reconoce, pues que nada puedes sin Mi; Yo no dejaré nunca de socorrerte, con tal que tengas siempre tu nada y tu debilidad abismadas en mi fortaleza.”

“Déjame hacer cada cosa a su tiempo, pues quiero que seas ahora el entretenimiento de mi amor, el cual desea divertirse contigo a su placer, como hacen los niños con sus muñecos. Es menester que te abandones así sin otras miras ni resistencia alguna, dejándome hallar mi contento a tus expensas; pero nada perderás en ello.”

“Está siempre pronta y dispuesta a recibirme, porque quiero en adelante hacer en ti mi morada, para conversar y entretenerme contigo.”

“Sabes que soy un Maestro santo, y enseño la santidad. Soy puro y no puedo sufrir la más pequeña mancha. Por lo tanto, es preciso que andes en mi presencia con simplicidad de corazón e intención pura. Pues no puedo sufrir el menor desvío, y te daré a conocer que si el exceso de mi amor me ha movido a ser tu Maestro para enseñarte y formarte en mi manera y según mis designios, no puedo soportar las almas tibias y cobardes, y que, si soy manso para sufrir tus flaquezas, no seré menos severo y exacto en corregir tus infidelidades.”


“¿Por que te atormentas? Haz lo que está en tu poder, y Yo supliré lo demás que te falte. Pues nada pido tanto en este Sacramento, como un corazón contrito y humillado que con voluntad sincera de no desagradarme más, se acuse sin doblez. Entonces perdono sin tardanza, y se sigue de ahí una perfecta enmienda.”