miércoles, 20 de septiembre de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

La esperanza nos mantiene vivos, y nos empuja en el verdadero camino. Porque, como nos dice el Papa hoy, cree y confía que el Señor cumplirá su Palabra, y vendrá a buscarnos y a darnos esa vida eterna llena de gozo y plenitud llevándonos junto al Padre.

No te desanimes, te dice el Papa Francisco, y camina convencido de que el Señor vendrá y cumplirá su Palabra. Él no miente y lo que dice, lo cumple. En Él se han cumplido todas las promesas y profecías, hasta su Muerte y Resurrección. No pierdas tu esperanza, ni pienses que lo que haces se va a perder. Todo tiene valor ante los ojos de Dios, incluso tu fracaso como ocasión de reconocerte humilde e iniciar de nuevo el despegue y volver al verdadero camino. Él te espera, como nos dice el Papa, con los brazos abiertos. Cree y confía en Él. No te defraudará.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 20 de septiembre de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

Hoy tratamos sobre el tema «educar a la esperanza», por eso usaré el tú, imaginando conversar con un joven o con cualquier persona dispuesta a aprender.

¡Donde Dios te ha plantado, espera! No cedas al desánimo. Recuerda que el enemigo que tienes que derrotar está dentro de ti. Cree firmemente que este mundo es un milagro de Dios, que él nos da la gracia de realizar nuevos prodigios, porque la fe y la esperanza caminan juntas. Confía en Dios Creador, que llevará su creación a cumplimiento definitivo, en el Espíritu Santo que guía todo el bien, en Cristo que nos espera al final de nuestra existencia.

Nunca pienses que has luchado en vano, que al final de la vida nos espera el naufragio. Dios no nos engaña, llevará a plenitud, como una eterna primavera, la esperanza que ha puesto en nuestro corazón. No te quedes paralizado, levántate, camina, confía, Sueña. Sé constructor de paz y no de odio o división. Ama a tu prójimo, respeta el camino de cada uno, sé compasivo y justo. Sueña con un mundo nuevo. Pide a Dios la gracia de ser valiente. Recuerda que Jesús venció por nosotros al miedo, el enemigo más grande contra nuestra fe. Reconoce que por el Bautismo tu vida pertenece a Cristo y él vive en ti, y a través tuyo, con su mansedumbre, quiere someter a los enemigos del hombre: el pecado, el odio, el crimen, la violencia.

Recuerda que no eres superior a nadie y que, como cristiano, eres hermano de todos. Cultiva ideales y sé fiel a ellos. Y si te equivocas, no dudes en levantarte siempre, pues no somos infalibles, y el Hijo de Dios ha venido para rescatarnos a todos. Vive, ama, cree, sueña. Dios es tu amigo, y con su gracia, nunca caigas en la desesperación.
* * * * *
Ayer un terrible terremoto ha asolado México, ―vi que hay muchos mexicanos hoy entre ustedes― causando numerosas víctimas y daños materiales. En este momento de dolor, quiero manifestar mi cercanía y oración a toda la querida población mexicana. Elevemos todos juntos nuestra plegaria a Dios para que acoja en su seno a los que han perdido la vida y conforte a los heridos, sus familiares y a todos los damnificados. Pidamos también por todo el personal de servicio y de socorro que prestan su ayuda a todas las personas afectadas.
Que nuestra Madre la Virgen de Guadalupe con mucha ternura esté cerca de la querida nación mexicana.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Nuestra Señora de los Dolores...

 
María acompaña a su Hijo hasta la última hora. Y la última hora es la Cruz. Porque Jesús había venido a morir en la Cruz; porque Jesús había entregado su Vida al Padre para que, enviado por Él, nos rescatara, con su Pasión y Muerte, de la esclavitud del pecado. María también hace ese recorrido de su propia pasión y dolor, que le hacen morir a sí misma para entregarlo como corredentora con su Hijo.

Es otra de las virtudes de María, su Fidelidad. No sólo abrió su corazón con su Sí, sino que se entregó en plena fidelidad al cumplimiento de su palabra. María sigue a Jesús hasta el pie de la Cruz, y como Madre, llora y sufre con su Muerte. Y, en silencio, confía y espera la hora de la resurrección. No se adelanta, sino espera que el Padre glorifique al Hijo para su propia Gloria.

Jesús, la Resurrección de Jesús es la Gloria del Padre, porque en ella se cumple su Misión salvífica y con ella nos salva del pecado y de morir a la Gracia de Dios. Y María acompaña toda esa Gloria en silencio, con humildad, abierta y dispuesta, sufriendo y doliéndose de no entender los caminos del Padre. María deja su voluntad para hacer la Voluntad del Padre. María, pozo de sabiduría del Espíritu Santo, que nos enseña el camino, por la Cruz, hacia Jesús.

Hoy, día de los Dolores, nos fijamos en los sufrimientos por los que pasó María a lo largo de su vida por haber aceptado ser la Madre del Salvador. Y por las incomprensiones de todos aquellos que le rechazaban o que, por miedos, le dejaban sólo y abandonado. María, en pie, resistió como Madre todos esos embates y siguió, frente a las adversidades, al pie de la Cruz junto a su Hijo.

Fijémonos en María, para que, arrimados a ella como hijos, seamos, por su intercesión, capaces de seguir a Jesús, el Camino, la Verdad y la Vida que, en ella se nos reveló a todos los hombres.

Blog Católico De Dodim a Agapé

Al pie de la Cruz...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan 19,25-27.

Juan 19, 25-27
Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.

Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo".


Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa. 

Palabra del Señor